29 de mayo de 2017

Rutina Facial Completa | Doble Limpieza + Layering


Quién no se ha sentido confusa a la hora de plantearse cómo realizar su rutina facial, qué cosméticos escoger o qué pasos dar y cómo, ¿Cierto?. La rutina facial es un culto a la piel, un ritual. Y como ritual que es, en él encontramos pasos omitibles, algunos imprescindibles y otros que daremos según el momento. Espero que esta entrada os pueda servir a modo de introducción y que, más allá de visualizarlo como una rutina, lo disfrutéis como un momento sagrado del día que día en el que relajaros y tomar conciencia de vuestra piel.

    DOBLE O TRIPLE LIMPIEZA

Para mí, el primer y el último paso de la rutina facial son los más importantes para el cuidado y la prevención de la piel: limpieza y (foto)protección. Comenzando por la limpieza, ésta puede variar mucho según el tipo de piel, el momento del día y el estado en el que se encuentre. Todo viene precedido por la lógica.

Por ejemplo, si hemos cumplido con la limpieza nocturna, la limpieza de por la mañana será más sencilla y minimalista. Si por el contrario es de noche y nos hemos maquillado, será una limpieza más exhaustiva.

Clasifico los tres tipos de limpieza del siguiente modo:
  • Limpieza simple: sólo con agua templada y una muselina o agua y limpiador facial. Es la limpieza que sobre todo se indica para el inicio del día. Por la noche sólo la recomiendo si se ha permanecido en casa o no se ha maquillado el rostro, ni usado fotoprotector. Es la básica que nunca puede faltar y la más respetuosa con la piel.
  • Doble limpieza: consiste en hacer una primera limpieza con un producto de base oleosa (desmaquillantes, bifásicos, aceites limpiadores, agua micelar...) y una segunda con un jabón de base acuosa. Este tipo de rutina es la apropiada especialmente para la noche. Indicada si hemos estado maquilladas o con protección solar. No es indispensable, pero sí aconsejable.
  • Triple limpieza: se inicia desmaquillando los ojos (desmaquillante específico, agua micelar o toallita desmaquillante) y se continúa con los mismos pasos de la doble limpieza en el resto de la piel: limpiador base oleosa y limpiador base acuosa. Para mí, es la mejor opción cuando se ha estado maquillada, ya que permite usar un producto más específico y seguro para el área de los ojos.

La limpieza se puede seguir del tónico o las esencias, antes del serum. En mi opinión, ninguno de estos dos pasos son necesarios. No obstante, el tónico puede tener sentido en pieles de tendencias grasa y acneica.


    LAYERING O CÓMO SUPERPONER CAPAS

Lo que venía siendo algo básico y que respondía al sentido en la rutina facial ahora tiene nombre propio: layering. A este concepto de la industria de la cosmética se le atribuye su origen en Japón, donde ya os he comentado en numerosas ocasiones que son auténticos amantes del cuidado de la piel y, sobre todo, los rituales. Seguro que si habéis leído sobre el mágico mundo de las Geishas, nada de esto os cogerá de sorpresa.

El arte del “layering” es una forma de concebir la rutina facial que se basa en la superposición de capas. Un ritual único y exclusivo para cada mujer, de forma totalmente adaptada.

Uno de los principios clave es el minimalismo. Lo que nos lleva a estructurar y simplificar el método a sólo aquellos pasos que resultan indispensables, ordenándolos de forma adecuada según texturas y principios activos. También presta atención la forma en la que aplicamos los cosméticos, el modo en el que los intercalamos y el tiempo de pausa entre cada paso.

Un culto que mezcla arte y ciencia al servicio de la piel.


    ¿CÓMO ES MI RITUAL?

No os voy a hablar a la ligera de cómo debéis confeccionar vuestra rutina, ya que encuentro que es algo muy personal y todo consejo debería estar precedido de muchos datos. Sin olvidar que, al menos para mí, para evaluar correctamente a cualquier persona se precisa de una exploración in situ.

Pero para daros una idea, os voy a poner mi rutina como ejemplo, ya que sé que os puede servir de ayuda para tomar ideas u orientaros. Así que aquí tenéis un resumen de mis características, gustos y elecciones. Y hablo de gustos porque a mí personalmente me parece un punto importante a tener en cuenta ya que de no gustarnos nuestra rutina va a ser complicado que la apreciemos y la cumplamos.

Mi caso: En la treintena, tengo una genética muy variada, con cambios de peso drásticos a lo largo de mi vida. Presento patología hormonal y autoinmune. Mis últimas analíticas han sido normales, salvo a nivel hormonal. Mi alimentación actual por ello va orientada sobre todo al consumo de alimentos antioxidantes y antiinflamatorios, sumado a las verduras y las proteínas de calidad. Mi piel es un fototipo II y en la exploración exhaustiva cambia por milímetros. Como condiciones externas, vivo en un clima templado con altos niveles de humedad. Esto se resume en que tengo una piel muy mixta, muy sensible y reactiva, así como dermatitis seborreica localizada y brotes esporádicos de acné. Como consecuencia de esto y el fototipo, tengo tendencia a la formación de manchas solares y predisposición a lesiones precancerosas.

Mi filosofía: como todo ritual, la rutina de belleza se basa en una serie de principios y objetivos. Mi principios son el minimalismo, optar por cosméticos con recipientes seguros, la presencia activos de acción demostrada y obviar algunos ingredientes como son los perfumes y otros irritantes. Mi objetivo es mantener y proteger, así como tratar los primeros signos de la edad y controlar los brotes que suelo presentar.

¿Cómo repercute esto en mi rutina? De principio a fin. Os enumero los puntos clave de mi rutina y algunos de los cosméticos que más recomiendo en cada sección. No obstante, los iréis teniendo recogidos por grupos en la sección TOP del blog.

A continuación os presento todos los apartados encabezados por los cosméticos que más recomiendo en cada uno de ellos, con links directos a puntos de venta o review.


1. LIMPIAR

No os quepa duda de que el primer y último paso son los que realmente dan un giro al cuidado de la piel: limpieza y protección. Por ello son los dos únicos pasos que os recomiendo indiscriminadamente sea cual sea vuestra edad. No es un paso que considere que cambie en exceso conforme cumplimos años, sino que más bien que según cómo queramos profundizar en la rutina lo haremos más o menos intensivo.

En cuanto a los limpiadores, se hace una distinción orientativa en tres tipos: desmaquillantes o bifásicos, de base oleosa y base acuosa / jabonosa.

    a. Mi rutina de limpieza de mañana es claramente sencilla, debido a que tengo una piel muy sensible y reactiva. En este caso siempre realizo una limpieza simple, que consiste en empapar el rostro con agua templada (la fría o la caliente estimula la piel, no lo olvidéis) y retirar las impurezas con muselinas que sean 100% algodón, que recomiendo higienizar con detergentes suaves que no contengan fragancias para que éstas no interfieran con la piel al utilizarlas.

    b. Por la noche siempre opto por la doble o triple limpieza simplificada, que cambio según esté o no maquillada:

- Si no me he maquillado, realizo una doble limpieza normal. Aplico sobre la piel seca un limpiador de base oleosa con textura tipo aceite o bálsamo realizando con él un suave masaje drenante a la vez y retirándolo con una toalla o emulsionándolo posteriormente con agua templada y retirándolo después. Tened en cuenta que no todos los limpiadores tipo bálsamo o aceite emulsionan, hay que leer las instrucciones. Luego paso a usar un jabón facial suave, con lo que la piel quede limpia y calmada.

- Si he estado maquillada, hago una triple limpieza simplificada. Inicio retirando el maquillaje de los ojos con un desmaquillante bifásico o con el agua micelar de Garnier con un disco de algodón. Luego doy lugar a los dos pasos de la doble limpieza normal ya descrita.

* Excepciones: En este punto hay a veces una excepción que os añado en la sección de tratamientos especiales, que es la exfoliación mecánica. La exfoliación no es necesaria de forma diaria, mucho menos si introducís muselinas en vuestra limpieza facial o dispositivos de limpieza (los cepillos de silicona tipo Sasatinnie o Foreo Luna son los que recomiendo). Pero sí es aconsejable según el tipo de piel de una a dos veces por semana. Hablaremos de él a continuación.


2. PREPARAR ROSTRO Y CONTORNO

Preparar la piel es el punto que se más se modifica y se tiende a profundizar conforme avanzamos de edad. Es un punto que ha presentado una gran evolución, pero que en algunos casos se ha complicado de forma innecesaria.

Hasta hace una escasa década, pocas personas conocían si quiera el valor del serum. Luego se fue introduciendo el tónico, paso previo al serum, que no es un punto indispensable pero puede ser beneficioso es pieles grasas y acneicas; gracias a que equilibran el pH y tienen efecto astringente. No es un paso indispensable, pero sí resulta interesante.

Después le tocó al turno al serum, el cual ha sido en principio más conocido por su versión en aceite. Lo cual en realidad había sido ya una práctica muy ancestral en centenares de generaciones femeninas; pero fue bautizado con este nombre en los preparados comerciales, siempre a caballo con el nombre de "suero".

Posteriormente llegó el preserum, un paso al que sinceramente no le veo sentido ni fundamento, que claramente no tuvo demasiada aceptación. Actualmente la moda es la esencia, cuyo concepto es prácticamente idéntico al preserum; y es más que nada un serum ligero. Sencillamente han reformulado una idea ya explotada y fallida. Mi postura es minimalista y objetiva, así que actualmente yo no hago uso de estos elementos en la rutina, y sólo utilizo serum. Que ya me parece más que suficiente.

Centrándonos en el serum, considero que es un paso innecesario en las primeras décadas de la vida, pero que empieza a ganar importancia a partir del ecuador de la veintena. En mi caso lo fui incluyendo así por las noches, y a día de hoy lo incluyo también por las mañanas.

En concepto son preparados líquidos con concentrados ricos en ingredientes activos que ejercen una acción muy concreta en la piel: aunque como digo, por desgracia esto es el concepto y no la norma. Son tratamientos más específicos y su acción es más potente que la de las cremas.

Mis elecciones a nivel de producto pueden variar mucho según cual sea mi necesidad, pero a grosso modo clasifico los serums en: oleosos, acuosos y mixtos. También tenemos un cuarto tipo muy prometedor y novedoso, que es el formulado a base de fermentos.

Incluso podemos clasificarlos según a qué zona va destinado, pero os los divido principalmente entre para contorno de ojos y rostro.

Un dato importante es que en el caso de los aceites naturales, no podemos cuantificar el nivel de activos que presentan; por ello son menos específicos y eficaces. No confundamos aquí entre aceites naturales y esenciales, ya que los segundos son los que se utilizan en aromaterapia y están bastante contraindicados. Tanto es así que los propios distribuidores alertan en numerosos casos sobre su uso, y por lo general no aconsejo utilizarlos para uso cosmético de ningún modo.

Otro detalle importante que os destaco es que el diseño del producto tiene aquí gran importancia, siendo preferible un recipiente de cristal y opaco para que conserve las propiedades; así como un dispensador higiénico y adecuado.

A la hora de escoger un serum, hay que tener en cuenta también su textura, ya que debe combinar bien con la crema que usemos a continuación. Otro punto de interés es que aconsejo hacer una pequeña pausa entre serum y crema, de forma que el serum se absorba a la perfección y así tampoco se vea alterado por la crema.

A menudo ocurre que entre serum y crema se forman residuos en la piel, lo cual es una señal de que: 1) o hemos usado más producto de la cuenta, 2) o son incompatibles, o 3) hemos friccionado demasiado la piel al aplicar la crema.

En mi caso, voy combinando diferentes serums según el caso:

    a. Cuando tengo la piel más estable y normal, opto por el Serum Antioxidante de Mad Hippie o el Revitalize Serum de Andalou Naturals. Sobre todo por las mañanas.
    b. Cuando tengo un brote de acné o imperfecciones que quiero difuminar, mi elección estrella es el Serum exfoliante de Mad Hippie o el Overnight Peel de Derma e (un exfoliante químico del que os hablo en el apartado de tratamientos especiales). Cuando quiero reparar la piel y calmarla, uso el Serum Night Repair de Missha. Todos estos serums los utilizo especialmente por la noche.

Por las noches realizo a menudo combinaciones entre ellos, usando uno primero de base acuosa y luego uno oleoso. En ese caso me salto el paso de la crema.

A nivel de serum para el contorno de ojos podemos también aplicar un producto ligero indicado para ello. Un paso que considero interesante cuando llegamos a la treintena, por ser la zona más propensa a la formación de arrugas y líneas de expresión. Debido a que es un área tan fina y delicada, recomiendo sobre todo aquellos que tengan una base muy ligera y acuosa, que nos permita también poder aplicarlo en el párpado sin problemas.

Debido a que mi anatomía y tipo de piel hacen que mi contorno sea uno de los talones de aquiles de mi rostro, utilizo el serum de contorno de ojos día y noche, con un ligero masaje a toques suaves con el dedo anular, en párpado superior y contorno del ojo.

Mis favoritos a este nivel son el Luminous Eye serum de Andalou Naturals y el Antiaging serum de Instanatural. Estos serum se absorben como el agua sin dejar residuo alguno. Otra de sus ventajas es que podemos usarlos en los párpados, tan sólo evitando la línea de las pestañas.

Como os comentaba, después del serum para rostro y ojos, es aconsejable realizar una pequeña pausa. En el caso del serum exfoliante químico de Mad Hippie, debemos hacer una pausa aun mayor. Algunos serums exfoliantes directamente no admiten el uso de productos después, por lo que aconsejo leer bien las instrucciones: ese es el caso del Overnight Peel de Derma e.


3. HIDRATAR ROSTRO Y CONTORNO

Tercer paso en orden de importancia, tras la limpieza y la protección. No sabéis lo que odio el término "hidratación", parte en culpa de mi profesor de dermatología. Más que hidratar, que eso sería aportar agua, hablaríamos de nutrir y proteger; hacer que la piel no pierda el agua que ya contiene.

Y este punto, se ajustará a la producción sebácea de la persona en cuestión. Es aquí donde encuentro tres claras distinciones de hidratantes por índice menos a más nutritivas: geles, lociones y cremas. Más allá de las cremas, encontraríamos las pomadas y ungüentos.

En resumen, existen diferentes niveles de oclusividad.

En mi caso soy bastante minimalista con las cremas y no me arriesgo tanto a probar. Tengo pocas cremas que destacar, y realmente lo que más aconsejo de cara a ellas es que se opte por opciones que den una sensación de hidratación duradera (sin que resulten pesadas) y que no contengan fragancias, ni ingredientes irritantes. Conforme se cumplan años, se podrán ir añadiendo activos, pero no es algo fundamental.

En resumen, aconsejo que la hidratante que escogéis sea ante todo versátil. Ya cambiaréis el resultado según con qué serum la combinéis.

Pasando a la hidratación del contorno, este es un paso que se incorpora en cuarto orden de importancia: tras la hidratación facial. Aconsejo ir introduciendo este paso poco a poco en la veintena.

Si hiciéramos un orden de prioridad, el orden sería más o menos así; limpieza y protección, hidratación de rostro, hidratación de contorno, serums y tratamientos especiales.

Hay infinidad de tipos de tratamientos para el contorno, de menos a más concentrados en principios activos, y de menos a más oclusivos; lo mismo que ocurre con la crema facial, vaya.

Es importante destacar aquí que no conviene escoger un contorno demasiado nutritivo si no lo necesitamos, ya que la fina piel del contorno absorbe con más facilidad los cosméticos que aplicamos y esto puede dar lugar a la formación de milliums e infecciones.

Otro detalle importante a la hora de escoger una crema de contorno es el formato; que sea práctico y cómodo, pero también seguro. Aquí la importancia del diseño del recipiente es más importante que en el resto, si cabe, ya que la zona de los ojos es la más delicada de todas. Lo destaco en este punto debido a que existe una tendencia en el consumidor a optar pos las cremas de contorno en formato tarro de rosca.

Por ello el diseño más adecuado es un recipiente con aplicador que mantenga el producto totalmente aislado del exterior y del contacto con las manos, el cual nos permita dosificarlo muy bien.

El modo en el que aplicamos la crema de contorno es muy importante también. Siempre con el dedo anular o meñique y realizando suaves toques sobre el hueso cigomático y arco de la ceja.



4. PROTEGER

Paso clave desde el inicio de la vida. Una de vuestras dudas más frecuentes es en qué paso hay que aplicar el fotoprotector. Bien, pues creo que ya queda claro: al final de la rutina facial y antes de maquillarnos. Si estamos maquilladas y necesitamos reaplicar, aconsejo el formato bruma.

Mi rutina de limpieza siempre ha sido conservadora, pero os podréis ya imaginar que siendo un fototipo I-II los protectores solares son los cosméticos que más he explotado a lo largo de mi vida. He pasado por todo tipo de protectores solares y creo que no me equivoco si digo que ha habido una auténtica revolución en la fotoprotección.

Aun recuerdo aquellos primeros protectores de tipo grasos y ultra blanquecinos, con índices más bien bajos e infusionados con fragancias artificiales. Entre lo oclusivos que eran y las fragancias, incluso en alguna ocasión me daban reacciones. A veces era peor el remedio que la enfermedad.

Nuestra visión del protector solar ha cambiado por completo a nivel social. Hemos pasado de considerarlo como un bien sólo necesario "para la gente blanquita" a un valor indispensable que se incorpora ahora en hidratantes de diario, bb creams, maquillaje... Cosa que me alegra sin lugar a dudas. Ojalá hubiera sucedido antes.

Lo que queda claro es que es el mayor cosmético antienvejecimiento. Y el mayor cosmético preventivo. Así que si un cosmético merece inversión, éste es el que más se lo gana a pulso.

Así que por suerte ahora tenemos infinidad de tipo de fotoprotectores, pero me voy a centrar en lo básico. Me gusta optar por un producto específico y especializado, sin rodeos ni aditivos. Esto quiere decir que prefiero usar un fotoprotector de índice máximo, que sea compatible con cualquier rutina y circunstancia y que no presente color ni otras características añadidas. Un todoterreno.

No me voy a extender más con este tema, ya que tenéis un post especial sobre fotoprotección y protectores solares.


5. BRUMAS DE MANTENIMIENTO

Las brumas hidratantes son una de esas modas que vienen y van sin terminar de asentarse; y sí, para mí esta moda tiene mucho más sentido que "las esencias". Tal y como lo veo, son lo mismo que los tónicos para las pieles grasas, pero trasladado a las pieles secas. Es decir, no es un paso indispensable pero sí puede ser beneficioso y muy interesante.

En mi caso, sí ejecuto este paso, sobre todo cuando me aplico una mascarilla facial (para prolongar el tratamiento) o me maquillob para un evento especial.

Las brumas son, por lo general, fórmulas de base acuosa muy ligeras que se aplican con un atomizador o spray que pulveriza el producto por el rostro. Es importante destacar aquí el formato del pulverizador, ya que algunas brumas no son efectivas más que nada porque dispara el producto de forma poco dispersa.

El objetivo de las brumas es crear un velo sobre la piel, que actúe a modo de emoliente y humectante. Por ello, cuanto más se disperse en suspensión el producto más homogénea será esa capa y mejor cumplirá con su función.

No obstante la fórmula también es por supuesto importante, aunque las brumas suelen ser bastante parecidas entre sí. En líneas generales se suelen componer de aloe vera o agua termal, seguidas de glicerina e hialuronato de sodio. En algunos casos incluso podemos encontrar algunos aceites o ingredientes activos.

La función principal es retener la hidratación de la piel, pero pueden usarse para fijar y prolongar la duración de los maquillajes en las pieles mixtas a secas. Siendo posible la reaplicación de la bruma a modo de "retoques" a lo largo del día, ayudando así a reconstituir la base de maquillaje y mejorando el aspecto de la piel.

A día de hoy lo encuentro como un paso esencial en un maquillaje de alta definición, sobre todo si vamos a estar muchas horas maquilladas y estamos ante una piel mixta a seca. Y especialmente en ambientes secos.

En resumen: piel seca + maquillaje de larga duración + clima seco = candidato perfecto a brumas. Lo demás dependerá factores extra y gustos.


6. EXFOLIACIÓN Y MASCARILLAS

En este apartado hago distinción clara entre los exfoliantes mecánicos (para rostro o labios), químicos y las mascarillas limpiadoras:

    a. Exfoliación Mecánica (Rostro y Labios)

La exfoliación es una parte de la rutina muy interesante, ya que retira células muertas y otras impurezas mejorando la textura de la piel, previniendo la formación de comedones y haciendo que los principios activos de los cosméticos de absorban con más facilidad.

Aunque se recomienda realizar de forma semanal, su frecuencia puede aumentar o disminuir según el estado de la piel.

Dentro de la exfoliación física, he usado muchos exfoliantes faciales mecánicos, que consisten en la presencia de gránulos en mayor o menos concentración. De entre todos, me quedo tras varios años de uso con el Brightening Facial Scrub de Acure Organic, por tener un gránulo muy fino y muy concentrado.

También podemos realizar la exfoliación mecánica en los labios, bien con la propia muselina durante la limpieza o con un producto específico; en tal caso, mis opciones favoritas son el exfoliante labial de elf y el orgánico de eco lips. Desaconsejo por lo general exfoliar los labios con otros "tips" muy frecuentes, como son los cepillos de dientes o loa goupillones, ya que literalmente arañan la piel.

    b. Exfoliación Química

Me gusta optar por exfoliantes químicos suaves, ya que prefiero realizar un peeling más suave y progresivo. El que uso desde algo más de un año es el Exfoliating Serum de Mad Hippie, el cual me controla los brotes de acné al momento y ayuda a combatir los primeros signos de la edad.

No obstante, cuando quiero realizar una exfoliación química de mayor intensidad, me gusta bastante el de Derma E. Éste segundo es para mí indispensable cuanto tengo un brote acneico, y es altamente efectivo tanto para tratarlos como a nivel preventivo.

    c. Mascarillas limpiadoras

Al margen de la exfoliación química y mecánica, ya sabéis que es aconsejable el uso de mascarillas que limpien y retiren las impurezas, así como el exceso de sebo, en profundidad. En este caso no creo que debamos ser tan exigentes con los precos, la verdad. La arcilla es arcilla, su precio es muy económico.

Las que mejor me han funcionado durante los últimos años son la arcilla verde de Sakai (indicada sobre todo para pieles grasas) y la arcilla blanca Seaweed Claymask de Zion Health (indicada sobre todo para pieles secas). Las voy alternando normalmente.

También se utilizan las arcillas en formato polvo para mezclar con agua, pero ya sabéis que prefiero los cosméticos conservados en recipientes seguros para disminuir los riesgos de contaminación. Por lo general recomiendo arcillas ya preparadas y envasadas en recipientes seguros (evitar los que son en formato tarro o rosca).


7. EXTRAS: TRATAMIENTOS ESPECIALES

Al margen de los tratamientos que uso de forma menos frecuente, existen numerosos tratamientos más específicos, que funcionan de soporte a todo lo anterior. Os resumo aquí los de uso más general, pero subrayo que existen infinidad de tratamientos médicos que deben de ir siempre supervisados y prescritos por un profesional cualificado.

Comenzando por aquellos destinados a áreas concretas del rostro, mis favoritos son los tratamientos de pestañas, entre los cuáles os recomiendo el Abéñula Blanca y el Xlash. Son tratamientos lentos y que hay que usar todos los días durante un periodo largo, pero realmente se nota la diferencia.

En cuanto a labios, es interminable la lista de bálsamos que he usado hasta la fecha. A día de hoy existe una variedad increíble de precios y calidades, por lo que les dedicaré una entrada más específica. Pero en cuanto a tratamientos más destacados, mis opciones favoritas son la mascarilla de labios de Laneige o el bálsamo Hyalogic de Episilk. Como tratamiento intensivo de labios, mi opción favorita es el Hialucós de Skinclinic.

Pasando a situaciones más específicas que se pueden dar, como son los brotes de dermatitis seborreica y acné, las cremas formuladas con zinc son muy apropiadas, aunque pueden no gustar demasiado ya que resultan algo pastosas y arcillosas. Pero son altamente efectivas.

Calman y equilibran la piel desde el primer día, permitiendo la vuelta al equilibrio. Las cremas de este tipo que más aconsejo son la Margarite Zinc Cream y el Ketoders, ambas "top" a nivel de formulación y resultados.

En el caso de querer realizar un tratamiento reparador, cuando se trata de heridas y cicatrices aconsejo especialmente la Blastoestimulina en pomada y el aceite de Rosa Mosqueta; la primera por contener centella asiática y antibiótico y la segunda por ser un emoliente rico en antioxidantes.

En caso de dermatitis y eritema por quemaduras solares, aconsejo la aplicación de aloe vera en formato bruma o gel. Subrayo que según las últimas formaciones que he recibido, parece ser mucho más aconsejable y efectivo el uso de preparados comercializados de aloe vera, antes que la aplicación directa desde la planta. Ya que la aplicación directa se ha asociado con la presencia de alérgenos.

También aconsejo frente a las quemaduras solares el uso de serums ricos en antioxidantes, entre ellos os destaco los que ya os he mencionado en el apartado correspondiente.

Si quiero optar por un tratamiento intensivo para dermatitis, acné, cicatrices o redensificar la piel, mi opción estrella y predilecta es el tratamiento con ácido hialurónico puro Hyalucós en rostro, contorno y labios. Que aplico sobre piel húmeda y voy pulverizando aloa vera sobre él. Hay días en los que permanezco todo el tiempo con esta mascarilla en casa o incluso duermo con ella.


8. DESCANSO

Un punto que para mí siempre ha sido importante en la rutina facial es el descanso absoluto. Una medida que, según he leído posteriormente, también parece atribuirse a las asiáticas. En mi caso siempre me tomo un día o dos a la semana en los que no le hago absolutamente nada a la piel, salvo mantenerla limpia. Suele ser el día en el que sé que voy a permanecer en casa, y si acaso sólo aplico una mascarilla de tarde o de noche; pero sinceramente, la mayor parte de las veces no hago ni eso.

Ya no sólo por cierta pereza humana más que razonable, sino porque considero que a la piel no le viene bien estar en un bombardeo constante, sobre todo cuando ya de por sí está bien y tampoco va a estar expuesta a ningún agente externo Y también por higiene mental, para qué nos vamos a engañar.

El tener un comportamiento obsesivo, ya sea con la cosmética o con cualquier otra temática por la que nos de, no es saludable. Así que sí, mi rutina no es ni rígida ni constante; tiene momentos de silencio y ausencia, que los considero tan beneficiosos como humanos.


9. SALUD Y FILOSOFÍA

Me resulta tremendamente erróneo hablar de cosmética y beneficios para la piel sin mencionar la gran importancia de la salud mental y física. Más allá de las enfermedades que una pueda tener o la prevención que se quiera realizar frente a ellas, psicología, alimentación y deporte son, por ese orden, pilares básicos y mucho más respaldados a nivel científico. Nunca hay que olvidarlo.

En cuanto a la importancia primordial de la salud mental, el auténtico ritual de belleza trasciende para mí con la filosofía. No la filosofía del marketing, del sonríe y sé feliz, y tantos otros eslóganes comerciales. Sino de la práctica de la meditación, la contemplación, el silencio, la gratitud, el amor. De todo esto y más tienes un rincón dedicado a vosotras con mucho cariño en la sección de reflexiones y psicología.

Sobre deporte y alimentación hablamos más en profundidad en la sección de salud; pero si he de especificar los suplementos que más recomiendo a día de hoy, son aquellos que presentan omega 3, zinc y antioxidantes.

No obstante, pese a su escaso respaldo científico, desde hace más de un año consumo suplementos de colágeno enriquecidos con Acai, asunto muy interesante y controvertido, del que ya os hablé sobre mi postura actual.

Espero que hayáis disfrutado de esta entrada tanto como yo fabricándola para vosotras, ¡ Ha sido todo un reto!. Ya que muchas la pedisteis y no podía ser breve en absoluto. No quería dejarme nada mínimamente importante en el tintero para intentar estar a la altura y que os pudiera ser realmente útil.

Me despido hasta el próximo post con el lema que he descubierto junto a vosotras durante el desarrollo de este bitácora. Creo que es un perfecto resumen de lo que os quiero transmitir a cada una de vosotras:


"Salud mental y física, alimentación, deporte, cosmética, maquillaje y moda. Este es para mí el claro orden de la belleza."

¿Qué opinas sobre los rituales de belleza?
¿En qué dirías que consiste el tuyo?
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13 comentarios

  1. Muchas gracias por esta exposición tan completa y tan bien trabajada, como siempre, y que a mí, particularmente, tanto me aporta.

    Gracias a ti he probado productos nuevos y muy interesantes, además de económicos, que me han gustado mucho y que hacen de mi rutina facial, muy parecida a la tuya, un verdadero placer.

    Un saludo muy afectuoso, espero seguir leyendo todo lo que tengas a bien escribir para instruirnos.

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  2. Me encanta que te animases por fin con una entrada sobre rutina facial tan completa :) muchísimas gracias por compartirla.
    Estoy pensando en adentrarme en el mundo de los serum, pero no tengo muy claro por dónde empezar. Tengo mis dudas entre el Andalou 3 en 1 (que creo que ahora le han cambiado un poquito la composición y el frasco es naranja) y el night repair de Missha. Cual crees que sería el apropiado? Tengo 23 años, la piel un poco sensible y normal-seca.
    Muchas gracias de nuevo :)

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  3. yo soy de triple limpieza. Le doy mucha importancia a este aspecto

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  4. ¡¡Grandísima entrada!! Muchas gracias por compartirlo

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  5. Hola! Me encanto el post, siempre sigo tus recomendaciones, estoy usando actualmente la crema de contorno de ojos de kiehl´s de avocado, quiero cambiarla por algo mas natural pero igual de nutritiva ya que mis ojeras son muuuuuy secas. Cuál me recomiendas? Probé la Azulene Eye Cream de Earth Science, Eye Complex Firming de Reviva Labs y no me parecieron igual de nutritivas. estaba pensando que tal vez el serum y la crema de mad hippie.
    Muchas gracias!

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  6. A mí las rutinas con cien pasos me dan mucha pereza, porque no soy nada constante.
    Ahora mismo uso contorno de ojos e hidratante cuando me maquillo. Uso triple limpieza y de noche me aplico un sérum o una sleeping mask.
    De lo que enseñas, sólo he probado el sérum de noche de Missha, porque se lo regalé a mi madre hace poco.

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  7. Que delicia leerte hija, que maravilla que hayas vuelto!

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  8. Julia, te felicito enormemente por esta entrada. No solo explicas al detalle cada producto, sino que das motivos de el porqué de su uso, y encima introduces conceptos como la adaptacion de la rutina (que mucha veces olvidamos) y el descanso de la piel, este último muy desconocido para mi.
    Siempre se nos dice que "hay que ser constante con la rutina", y de hecho si me he saltado algún día este ritual, me he sentido un poco "mal". Pero toda esa pesadez mental se me ha ido cuando he leido ese apartado, así que desde aquí te agradezco que hayas compartido con nosotras tu experiencia y tus conocimientos, y sobretodo, tu punto de vista de la rutina cosmética.

    Hertally's Makeup ~

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  9. Menudo post te has marcado, nena, impresionante. he tomado nota de muchos productos, aunque muchos de ellos los he probado ya y me funcionan. En mi caso, pro la mañana limpieza básica y por la noche generalmente triple limpieza. En cuanto a tratamientos, en estos momentos los he reducido a los más limpios y simples, estoy embarazada y me gusta vigilar bastante los ingredientes de los productos en estos momentos más que nunca! :)

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  10. JUlia me parece una PASADA de post. Es completísimo, aun que sepamos o no de est tema, es una guía completísima además de recomendarnos tus favoritos. Te admiro y pondré en favoritos este post.
    Un besito guapa :)

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  11. Anonadada me he quedado con este post. El mío es sencillísimo limpiar e hidratar y no más, ya sé que debería cuidarme más pero nunca encuentro el día para empezar.

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  12. Yo soy de triple limpieza por las noches salvo que no haya salido de casa ni me haya maquillado. Una entrada super completa. bsts

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  13. ¡¡Que entrada niña!! Es genial.
    Me apunto tus brumas, es un producto al que le he cogido ahora cariño y no paro de usar.
    Un beso.

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