24 de abril de 2017

Proteccion Solar, Filtros Solares y Tipos


Comienzan los días de sol y calor y quiero dedicarle al fin una entrada exhaustiva a la fotoprotección. Algo en lo que por ser un fototipo II estoy bastante curtida; o mejor dicho, tengo una larga lista de aciertos y errores. No os voy a negar que de pequeña detestaba por completo las cremas solares. Sin embargo, ahora que ya no soy tan niña, me parece un tema tan apasionante como vital. Y es que el mayor cosmético antienvejecimiento que existe, y el único que no nos puede faltar desde el principio de la vida, es el fotoprotector. Hay que aprender a quererlo. Qué menos que conocerlo muy bien para que el buen tiempo no nos pille desprevenidos, ¿No os parece?.

    ¿QUÉ ES LA RADIACIÓN?

Antes de entrar en los tipos de radiaciones a las que nos sometemos en la vida cotidiana, vamos a hacer un breve repaso muy básico sobre física. En la naturaleza existen dos tipos de radiaciones electromagnéticas a las que nos sometemos de diferente forma; ionizante (menor longitud de onda, son las que pueden por definición ionizar la materia en la que incide, por lo que son habitualmente más peligrosas) y no ionizante (mayor longitud de onda, de baja energía).  La longitud de onda es el factor más importante para diferenciarlas.


Ejemplo de las radiaciones no ionizantes a las que nos exponemos todos los días, se encuentran los infrarrojos (da calor), la luz visible (actúa en la fotosíntesis) y la radiación ultravioleta (responsable de quemaduras y lesiones cancerosas). Todas estas radiaciones son las que emite el Sol, un astro que actúa como un auténtico reactor nuclear.

La luz ultravioleta puede tener una longitud de onda de 400nm a los 15nm, donde ya hablaríamos de radiaciones ionizantes, como los Rayos X.

La radiación ionizante tiene también lugar en la naturaleza y es consecuencia de la desintegración de un átomo, lo que se denomina radiactividad. Podemos encontrarla en fuentes naturales (terrestre, rayos cósmicos...) o en fuentes humanas (energía nuclear, rayos x...).


Para medir la radiación según el potencial para causar daños se utiliza la dosis efectiva: la unidad para medirla es el sievert (Sv), que relaciona el tipo de radiación y la sensibilidad de los órganos y tejidos.

En dosis altas (1 Sv, por ejemplo) la radiación puede afectar al funcionamiento de órganos y tejidos, y producir efectos agudos tales como enrojecimiento de la piel, caída del cabello, quemaduras por radiación o síndrome de irradiación aguda. En casos de baja tasa de dosis, el riesgo es menor porque hay más probabilidades de que se reparen los daños celulares. No obstante, sigue existiendo un riesgo de efectos a largo plazo, como el cáncer, que pueden tardar años en aparecer.


Estos valores podemos consultarlos en los mapas de radiación solar, donde el flujo radiativo está expresado en kWh x m−2 x día−1 , por lo que para determinar la energía incidente durante un periodo basta multiplicar los valores indicados por el número de días en ese periodo. Se pueden consultar estos datos en ADRASE (Acceso a datos de radiación solar en España).

Clasificación de la radiación UV

Longitud de onda Energía-fotón (nm) (eV)
UVA 320-400 3,9-3,1
UVB 290-320 4,3-3,9
UVC 200-290 6,2-4,3

Los valores máximos se registran en Andalucía y Murcia, los mínimos en la costa norte de Galicia, cordillera Cantábrica, País Vasco y la Rioja.



    LA RADIACIÓN SOLAR: UVA, UVB, UVC E INFRARROJOS

El Sol emite infrarrojos (responsables del calor, aunque sin significación relevante en las lesiones precancerosas) y 3 tipos de rayos ultravioleta:

  • UVA: mayor poder de penetración en la piel, llegando hasta la dermis. Ocasiona envejecimiento cutáneo, manchas solares y cáncer de piel. Aporta un bronceado inmediato, que aparece en pocas horas, pero que no perdura más de 2 días.
  • UVB: menor penetrancia, llegando hasta la epidermis. Ocasiona eritema (enrojecimiento) y el bronceado verdadero de la piel, que aparece a las 24-48 horas y perdura durante 14 a 24 días.
  • UVC: una radiación letal para la vida, que queda atrapada en la capa de ozono. No obstante, la progresiva destrucción de la capa de ozono pueden favorecer su penetración en la superficie terrestre.


También se puede recibir este tipo de radiaciones a través de dispositivos médicos o cabinas de fototerapia. Donde destacan los rayos PUVA en el tratamiento de la psoriasis.

Este tipo de sistemas no deben ser confundidos con las famosas cabinas de bronceado. La gran diferencia reside en que este tipo de tratamiento está totalmente medicalizado y monitorizado por un facultativo, que ajusta la dosis y tiempo de exposición a la radiación que recibe el paciente.

A menudo existe la errónea asociación de que tomar rayos UVA en cabina es una alternativa excelente para poder broncearnos sin correr los riesgos de la exposición solar. Lo más preocupante es que, sin embargo, se ha notificado en diversos estudios que el uso de cabinas para el bronceado se asocoa a una mayor incidencia de desarrollar cáncer de piel a largo plazo. Por lo que, como muchos dermatólogos apuntan, estos dispositivos deberían estar literalmente prohibidos y fuera del negocio de la belleza.



    ¿CÓMO SE PROTEGE LA PIEL DE LA RADIACIÓN?

Ya sabemos que la piel es una barrera entre medio interno y externo, y como tal, tiene sus propios mecanismos de defensa y reparación.

Entre las funciones de la piel que ya vimos en el anterior post de introducción, encontramos la sudoral (producción de sudor), sebácea (de sebo), sensorial (sensibilidad), queratínica (de queratina, proteína formadora de pelo y estrato córneo) y melánica (de melanina). Todas ellas nos protegerán de las agresiones, pero de las radiaciones solares, la principal protagonista es la melanina.


La melanina (eumelaninas, feomelaninas, y alomelaninas) es un péptido que presenta una alta conductividad eléctrica, por lo que media neutralizando la conducción de radiación, luz, calor y energía cinética. Al absorber la radiación recibida en la piel se produce su degradación. Este daño es lo que parece estimular al melanocito hacia la formación de más melanina, produciendo el efecto bronceado. En conclusión, el bronceado es un signo inequívoco de agresión por radiación.

Al margen de la melanina, existen múltiples mecanismos endógenos extra-cutáneos o no cutáneos para combatir la formación de lesiones cancerosas. A nivel genético, el más famoso es el gen p53, comúnmente llamado "el guardián del genoma". El principal peligro de la radiación consiste en la alteración del material genético celular, o en resumen, el daño de este gen que actúa como centinela anticáncer.

A nivel sistémico encontramos los denominados antioxidantes, que actúan como captadores de radicales libres pro-inflamatorios / pro-oxidativos. Entre los cuáles destacan la vitamina C y E, los betacarotenos, los polifenoles, el selenio o el zinc. Ingredientes que cada vez se usan más en dermocosmética para ser incluidos en sus fotoprotectores y tratamientos antiedad, aunque lo fundamental es incluirlos en la alimentación en primer lugar.


    FOTOTIPOS O ESCALA DE FITZPATRICK

No todas las pieles sufren de igual forma la agresión solar, lo cual viene muy predeterminado por el color de la piel; o mejor dicho, el fototipo. La principal diferencia reside en el número y distribución de los melanosomas que se encuentran en los melanocitos y queratinocitos (y no del número melanocitos en sí, como normalmente se cree) que ocasionan esa diferencia de pigmentación de unas pieles a otras.

El interés evolutivo de los melanosomas de un fototipo a otro consiste en que mientras que los habitantes de regiones nórdicas no recibían una gran agresión solar, requerían sin embargo de una mayor penetración de la radiación recibida para el correcto equilibrio de vitamina D y el calcio. Sin embargo, los habitantes de las regiones sureñas, ya recibían un exceso de radiación solar, y por ello la supervivencia en estos casos se define más bien por la correcta protección ante esa agresión.


La clasificación que se utiliza actualmente para establecer el tipo de piel de cada persona o fototipo, se realiza evaluando la respuesta ante la agresión solar y otros rasgos característicos, como son el color de ojos o el cabello:
  • I: Siempre se quema, nunca se broncea. Piel muy clara. Cabello albino, rubio claro o pelirrojo. Característico de la etnia celta.
  • II: Siempre se quema, a veces se broncea ligeramente. Piel clara. Cabello rubio o castaño claro. Ojos claros normalmente. Característico de la etnia caucásica.
  • III: A veces se quema, suelen broncearse. Piel de tonalidad intermedia. Cabello castaño claro a oscuro. Ojos oscuros normalmente, aunque a veces pueden ser verdes. Característico de la etnia mediterránea.
  • IV: Rara vez se quema, siempre se broncean. Piel de tonalidad moreno claro. Cabello oscuro. Ojos oscuros. Característico de la etnia gitana, hindú y árabe.
  • V: Rara vez se quema, mantiene la piel bronceada de forma natural. Piel de tonalidad moreno medio, incluso en invierno. Característico de la etnia mulata.
  • VI: Nunca se quema, siempre mantiene la piel muy bronceada. Piel de tonalidad moreno muy oscuro, incluso en invierno. Característico de la etnia africana.

A menudo estos rasgos se entremezclan (como puede ocurrir cuando se tiene un fototipo III o IV pero se tiene ojos claros, lo cual es raro pero a veces ocurre) y por eso es más que nada una clasificación meramente orientativa.

Cabe destacar que incluso los fototipos que van del IV al VI deben protegerse del sol, ya que aunque rara vez se quemen, pueden igualmente sufrir sus efectos perjudiciales (lesiones precancerosas, envejecimiento prematuro...).



QUÉ ES EL PROTECTOR SOLAR Y SUS ÍNDICES

Los ingredientes que actúan a modo de pantalla solar o fotoprotector son aquellos que actúan como bloqueadores de la radiación solar. Los parámetros más importantes para evaluar un fotoprotector son el SPF (índice de protección a las radiaciones UVB), el PPD (índice protección radiación UVA), la resistencia al agua y la fotoestabilidad.

Las siglas IP, FP o SPF (De 2 a 50 spf) representa el índice de número de veces teórico que ese fotoprotector nos protege de los rayos UVB. Es decir, si la piel expuesta tardaría 20 minutos en comenzar a dañarse, un fotoprotector de 10 SPF haría que ese daño tarde en aparecer 20 x 10 = 200 minutos.

Naturalmente, es un dato meramente teórico, ya que esa capacidad se vería disminuida si no hemos aplicado la cantidad adecuada (y de la forma apropiada); además de que la efectividad va disminuyendo conforme transcurre el tiempo una vez aplicado el fotoprotector. Por eso hay que reaplicarlo.

El resto de los parámetros aun no están demasiado extendidos, por lo que es habitual que no se aclare en muchos casos del índice PPD (De 2 a 14 ppd), la resistencia al agua o la fotoestabilidad. ¿El motivo? Simple. Las marcas no están obligadas a reflejarlo.



    TIPOS DE FILTROS SOLARES

Los ingredientes que actúan como escudos anti-radiación solar (o pantalla solar) se clasifican principalmente según la radiación frente a la que protegen (UVB, UVA o ambos) o según su modo de acción (físico o químico).


- Según protección UVA, UVB o UVA+UVB:
  • Radiación UVB: phenylbenzimidazole sulfonic acid, homosalate, octyl methoxycinnamate, octyl salicylate, benzophenone-3, benzophenone-4, octocrylene (filtra parte de la radiación UVA).
  • Radiación UVA: avobenzone (Parsol, Eusolex, Escalol), ecamsule (Mexoryl SX, terephthalylidene dicamphor sulfonic acid).
  • Radiación UVA+UVB: zinc oxide, titanium dioxide, bisoctrizole, bemotrizinol, drometrizole trisiloxane.

- Según sea filtro físico o químico:
  • Filtro físico o mineral (sustancias cromóforas) : No interactúan con la piel. Actúan a modo de espejo gracias a su capacidad de fluorescencia. Responsables del efecto "blanco lechoso" tan poco deseado. Zinc oxide, titanium dioxide. 
  • Filtro químico u orgánico (sustancias fluorescentes) : Sí interactúan con la piel. Actúan absorbiendo y transformando la radiación. Algunos de ellos pueden ocasionar fotosensibilidad al ser menos fotoestables, el Mexoryl sería una excepción. Avobenzone, bemotrizinol, benzophenone-3, benzophenone-4, ecamsule, phenylbenzimidazole sulfonic acid, homosalate, octyl methoxycinnamate, octyl salicylate, octocrylene, drometrizole trisiloxane. fotosensibilidad.
  • Pantalla mixta: bisoctrizole.


Existe un debate en cuanto a la seguridad de unos y otros filtros. Este tema lo dejo pendiente para futuras entradas, pero quiero apuntar que sean más o menos seguras, lo que no nos queda duda es que la exposición solar sin la protección adecuada es siempre mucho menos seguro, y por lo tanto, mucho más peligroso.

También existe debate en cuando a si es mejor el filtro físico o el químico.  Lo cierto es que todos tienen sus pros y sus contras, por lo que todo habrá que analizarlo según el contexto.

En lo que sí parece existir un consenso es en que los filtros físicos se consideran más adecuados para las pieles sensibles y reactivas, ya que no interactúan con ésta.

Por último, sólo queda anotar que cada vez se considera más adecuado el uso de ingredientes antioxidantes (catequinas del té verde, polifenoles, vitamina E...) en los fotoprotectores. Aunque aun no es una práctica del todo extendida, y cuando éstos están presentes, no suelen encontrarse en concentraciones significativas.



    ESCOGER EL FOTOPROTECTOR ADECUADO

Pasando a analizar los fotoprotectores, nos podemos encontrar con una industria muy variada y que está actualmente en constante cambio y expansión. En primer lugar nos encontramos con numerosos tipos de formatos y texturas. Realmente es una cuestión bastante personal, pero todo apunta a que la mejor opción aquí es el envase de bruma o difusor, ya que ayuda a aplicar el producto de forma más homogénea, cómoda y rápida. No obstante la elección ideal dependerá de muchos factores.


El tipo de envase importa, y es que si la fórmula incluye antioxidantes o presenta en general ingredientes inestables, lo más aconsejable es que esté realizado con material opaco. Y que a ser posible, se aisle lo máximo de las temperaturas extremas y la luz directa. Por ello, probablemente, la mejor opción aquí son los envases de plástico.

También tiene gran importancia el diseño del dispensador, ya que de ello dependerá la forma en la que se aplicará y distribuirá el producto. Nos encontramos los dispensadores clásicos de bote para los más cremosos, los dosificadores tipo "pump" para aquellos más ligeros o, últimamente, los difusores en spray. Entre estos últimos encontramos aplicadores clásicos y los tipo bruma, ideales para las texturas más líquidas.

Todo apunta a que los difusores son el diseño más efectivo y cómodo, pero tienen la gran limitación de que en situaciones de viento pueden llegar a ser muy poco útiles y corren mayor riesgo de entrar en los ojos. Por lo tanto, la elección dependerá también del contexto y la acción a desarrollar.

Existen diferentes texturas, destacándose los de tipo cerosa o sólida, loción o lechegel o asiliconado y aceite o líquido. En este caso lo ideal es optar por la fórmula que nos resulte más agradable, teniendo en cuenta que las texturas en cremosas son, aunque no las más efectivas ni cómodas de aplicar, las más versátiles: una opción segura.

Debido a que los filtros químicos pueden resultado inapropiados para algunos tipos de piel, tratamientos farmacológicos fotosensibles y/o lesiones de la piel, se suele aconsejar que en pieles sensibles y de fototipos muy claros opten por pantallas físicas o minerales. Las cuales se consideran más seguras.

A la hora de escoger hay también un último dato a tener en cuenta. Y es que si entre los ingredientes encontramos potenciadores del bronceadoalcohol o perfumes, estamos ante opciones no adecuadas.


    CÓMO USAR EL FOTOPROTECTOR Y ACLARACIONES

Probablemente éste sea el cosmético sobre el que recibo constantemente más preguntas y dudas, en cuanto a cómo usar el fotoprotector, aquí algunas aclaraciones prácticas:
  • Hay que aplicarlo "acariciando la piel": sobre todo cuando lo apliquemos en el rostro. Así evitaremos que forme residuos molestos o que no se aplique de forma homogénea.
  • Tiempo antes de la fotoexposición: en especial, los filtros químicos. Aunque no existe un consenso pleno en cuanto a ese tiempo previo. En lo que sí se coindice, es que se aconseja aplicarlo de 5 a 20 minutos antes.
  • Preferentemente, sobre la piel limpia y seca
  • Y si no, debe ser el último paso de nuestra rutina facial: iría después después de la hidratante, y antes de maquillarnos. En el caso de que necesitemos reaplicar fotoprotector, existen algunos (los de texturas asiliconadas) que nos permiten la reaplicación sobre el maquillaje.
  • No olvidar las orejas, la nuca y el escote: una zonas muy proclives a la formación de lesiones premalignas en varones y mujeres, sobre todo los que lleven el cabello corto.
  • Reaplicar siempre: sea o no resistente al agua, te sumerjas o no en agua, te de o no el viento. Hay que reaplicar siempre a las 2h, o cada menos tiempo si nos hemos sumergido al agua o hemos estado rozando la piel con la arena, el aire, etc.

Y respecto a vuestras dudas más frecuentes, algunas aclaraciones sobre de los temas que os dan lugar a mayor confusión:
  • ¿Son "malos" para la piel?: el hecho de que (sobre todo en el pasado) algunos fotoprotectores hayan causado reacciones, fueron la punta de flecha de dudar sobre su seguridad. Lo cierto es que algunos filtros químicos, y sobre todo aditivos como las fragancias o el alcohol, han estado relacionadas con reacciones de hipersensibilidad y fotosensibilidad. Por ello, conviene evitar ese tipo de ingredientes en pieles muy sensibles o reactivas.
  • ¿Como evito el "efecto pelotilla"?: un problema muy frecuente. El meollo del problema reside en la propia formulación del cosmético, en la combinación de éste con los productos previos o de la fricción que hagamos a la hora de aplicarlo. Por ello, lo aconsejable ante un fotoprotector que nos cause este problema es probar a reducir los cosméticos que usemos previamente (lo ideal sería en ese caso, directamente tener la piel limpia antes de aplicarlo) y aplicarlo de forma más suave, como "acariciando". Si aun así persiste el problema, tal vez debamos cambiar de protector.
  • ¿Qué spf necesita mi piel?: mi respuesta aquí es clara. En mi opinión, siempre el más alto. Da igual que piel tengas, ya que toda prevención máxima siempre será lo que encuentre más aconsejable.
  • ¿El spf del maquillaje es fiable?: el spf en el maquillaje no es realmente seguro, ya que como os he comentado este spf está calculado en base a una cantidad teórica de cosmético. Y no todo el mundo usa la misma cantidad de maquillaje ni de la misma forma. En estos casos aconsejo usar además un fotoprotector solar, y que os apoyéis en el maquillaje como un mero refuerzo de la fotoprotección. 
  • ¿Qué pasa al sumar el spf del maquillaje y el protector?: que no se suman, siempre prevalece el índice más alto que uséis. Es interesante a modo de refuerzo, sin más.
  • ¿Qué formato es mejor?: realmente, el que mejor te funcione y vayas a usar de forma más constante. No obstante, parece que el formato bruma es más eficaz (sobre todo cuando estamos a un fotoprotector líquido) ya que se pulveriza el producto de forma más homogénea. Además de ser más rápido y práctico a la hora de usar y reaplicar. Pero tiene también sus limitaciones.
  • ¿Los suplementos autobronceadores o "nutricosméticos" protegen del sol?: A medias. El consumo de antioxidantes en general previenen de los daños oxidativos del sol, como ocurre con la vitamina C o la E. En el caso de los betacarotenos actúan además pigmentando la piel, aunque ingeridos en exceso dan una coloración amarillenta. No obstante, no actúan como fotoprotector, por lo que siempre será necesario usarlos. 
  • ¿Sintetizaré menos vitamina D?: nada de eso. De hecho, sólo unos minutos de exposición solar ya es más que suficiente. Por lo que el fotoprotector no interfiere en absoluto en este sentido.
  • ¿Mejorará mi enfermedad?: el sol no es bueno para prácticamente ninguna patología, por lo que cuando exista dudas de este tipo aconsejo acudir al dermatólogo. Hay casos muy concretos en los que puede ayudar ligeramente (acné, psoriasis, depresión...) más que nada porque tiene un efecto endorfínico e inmunosupresor, pero los riesgos superan con creces ese posible beneficio.

    ¿LA FORMA MÁS SEGURA DE BRONCEARSE?

Está claro, el bronceado es una consecuencia de la agresión provocada por la radiación solar. Así que broncearse en sí no es saludable, ni seguro. La única forma de broncearse minimizando los riesgos, pero sin eliminarlos, es practicando una exposición muy limitada durante todos los días del año, especialmente en invierno.

A veces existe aun la falsa asociación de ideas de que el sol mejora los problemas de salud. Lo cierto es que en casos muy concretos, como la psoriasis, aporta un beneficio mayor al riesgo que supone la fotoexposición. Pero esta opción terapéutica se realiza bajo supervisión médica, valorando constantemente los pros y los contras.

También ofrece ciertos beneficios a tener en cuenta. Ayuda a mejorar los estados emocionales y la depresión, y puede colaborar frente al acné juvenil. Aunque su "ayuda" es muy limitada, pudiendo luego ocasionar "rebotes" una vez se disminuye la exposición.

Cabe destacar que niños y embarazadas, personas que padezcan de lesiones premalignas ya diagnosticadas, enfermedades autoinmunes, antecedentes familiares o fototipos I a II, se les recomienda directamente no acudir a la exposición solar.

Tampoco hay que obviar que determinados tratamientos farmacológicos como algunos antiarrítmicos, las sulfamidas, las tetraciclinas o los antihistaminicos tópicos pueden causar fotosensibilidad. A menudo las reacciones de fotosensibilidad pueden estar asociadas a un tratamiento de base que estamos consumiendo de forma oral o tópica, y no al fotoprotector como se tiende a creer.

De exponernos, sobra decir que lo recomendable en esos casos es ir en horas de mínimo riesgo (evitando ir de 12.00h a las 16.00h), usar fotoprotección máxima y no olvidar llevar prendas o complementos (sombreros, gafas, sombrillas...) que sirvan a modo de bloqueadores físicos.

Con unos minutos de exposición, ya sería suficiente para la síntesis de vitamina D. El fotoprotector no interfiere en este mecanismo.

La única forma segura al 100% para broncearse, está clara: el uso de autobronceadores (sin riesgos, cómodo y rápido). Que actúan pigmentando la piel de forma transitoria sin necesidad de exponerse al sol.



    QUÉ FOTOPROTECTORES ACONSEJO

Me gustaría aclarar que no considero seguro ni adecuado prescribir qué fotoprotector aconsejo para qué piel, ya que cada caso es muy individualizado. La elección creo que debe responder a muchos factores, como son la edad, el tipo de piel, el fototipo, las patologías asociadas, el tratamiento farmacológico de base, la actividad que desarrollaremos... Y por supuesto, los gustos o preferencias de la persona.

Del mismo modo, tampoco voy a generalizar sobre "qué marca aconsejo", ya que creo que en todas hay grandes aciertos y "epic fails". Considero que lo interesante es destacar el buen trabajo que se haya hecho de forma concreta con un cosmético determinado, independientemente de la casa que  le de nombre.

Lo que sí os puedo decir es qué fotoprotectores, encuentro más interesantes o destacables:

  • Sun Screen Velvet Face Cream SPF 50+ de Frezyderm: para mí, el fotoprotector "top" desde hace varios años. Formulación segura, contiene antioxidantes, diseño especial y cómodo, textura no grasa y todoterreno. Protege contra radiación UVA y UVB. 
  • Oat Protein Complex 30 Broad Spectrum SPF 30 de Kiss My Face: en mi wishlist desde hace mucho. No tiene un spf máximo (tiene spf 30), pero sigue siendo alto. A partír de ahí, todo son pros: buen precio, emolientes top, antioxidantes y no contiene fragancias.
  • Broad Spectrum SPF 50 Sunscreen Lotion Fragrance-Free de Nature's Gate: caso muy similar al anterior, pero con índice máximo de protección. Buen precio, presenta antioxidantes y tampoco contiene fragancias.
  • BabyGanics, Mineral-Based Sunscreen Spray, 50 + SPF: formato spray, bloqueador físico y químico, presenta antioxidantes. 
  • Thinkbaby SPF 50+ Sunscreen de Think: bloqueador físico ideal para pieles sensibles. También contiene antioxidantes y no presenta fragancias.
  • Filorga Solar UV-Bronze Bruma Antiedad SPF50+: formato bruma con alta cosmética. Entre sus contras, encontramos alcohol denat y fragancias. Contiene no obstante ingredientes muy interesantes y diferentes, y el suave aroma a Tiaré es muy agradable.
  • Photoderm Sensitive SPF 50+ de Bioderma: de los mejores fotoprotectores de venta en farmacias. Máxima protección, antioxidantes y ausencia de fragancias.
  • Anthelios 50 Mineral Ultra Light Sunscreen Fluid, SPF 50 Face de La Roche Posay: otro protector solar "top" de farmacia, ya que incluye resistencia al agua y no presenta fragancias. Por desgracia, apenas presenta antioxidantes.
  • Pep-Start Daily UV Protector Broad Spectrum SPF 50 de Clinique: una opción interesante para pieles sensibles, por ser un bloqueador físico. Los contras son, sobre todo, el precio y la ausencia de antioxidantes.

Espero que os haya sido de ayuda para orientaros o aclarar cualquier duda al respecto. Estaré deseando conocer vuestras impresiones y aportaciones. Considero que es un tema fundamental y que ya muchas, y con razón, esperabais llegar al blog. Desde luego ya era hora, ¡Espero que haya merecido la pena la espera!.

¿Qué opinas sobre este tema?
¿Cuáles son tus fotoprotectores favoritos?

Referencias:
Organización Mundial de la Salud.
RADIACIÓN ULTRAVIOLETA. F. Sendra Portero
Fotoprotección. Yolanda Gilaberte, Carmen Coscojuela, M.ª Carmen Sáenz de Santamaría y Salvador González.
Atlas de Radiación Solar en España utilizando datos del SAF de Clima de EUMETSAT.
Photo-protection: Biochemistry mechanism, the basis to improve sunscreens. Juan Camilo Mejía Giraldo, Lucía Atehortúa, Miguel Ángel Puertas Mejía.
Titanium dioxide nanoparticles induce oxidative stress and DNA-adduct formation but not DNA-breakage in human lung cells.
Silky touch titanium dioxide ST-700 series.
El sol y la piel.
El PUVA en el tratamiento de la psoriasis. Luis Valdivia, Lizandro Obregón, Felipe Aliaga, César Delgado.
Melanina y piel…..tinta y papel.
Genes del cáncer.
FOTOPROTECCIÓN: CONCEPTOS BÁSICOS Y ACTUALIZACIÓN.
Sun protection factor: meaning and controversies.
Efectos de la radiación ultravioleta (UV) en la inducción de mutaciones de p53 en tumores de piel. C. M. Cabrera Morales, M. A. López-Nevot.
ÍNDICE UV SOLAR MUNDIAL. Guía práctica.
Shining light on skin pigmentation: the darker and the brighter side of effects of UV radiation.
Melanocyte biology and skin pigmentation.
Melanosome Degradation: Fact or Fiction.
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15 comentarios

  1. Muy interesante tu entrada, siempre aprendiendo de ti ;)
    Me gustaría saber si conoces el protector fusión water de isdin, y de ser así qué opinas de él.
    Un besote ;)

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  2. Me ha encantado tu blog hoy. Qué necesidad de información sobre solares. He probado varios bio y no me acaban de gustar. voy a probar con alguno de los que has aconsejado.
    Muchas gracias.

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  3. Muy buena entrada y muy bien explicada, me ha encantado, gracias. Yo sigo poniendo el grito en el cielo cuando me dicen: con lo blanca que estás deberías darte unas sesiones de rayos UVA antes de venir a la playa y así ya no tendrías que ponerte tanta protección… (sin comentarios). A partir de ahora les reenviaré este enlace.

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  4. Un post buenísimo y muy completo. Realmente la protección solar es un tema al que cada vez se le da más importancia, afortunadamente. Nunca salgo de casa sin él y mis hijos aún menos. A mí para el rostro me chifla el Fusion Water de Isdin, pero me apunto algunos de los que recomiendas.
    Un beso!

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  5. Madre mía, menudo trabajo de investigación, qué curro... me encanta!!

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  6. Siendo como eres, creo, fan de la cosmética coreana, ¡no sé cómo se te ha olvidado mencionar los protectores solares cushion! Están siendo toda una revolución en el cuidado de la piel y la reaplicación del fotoprotector sobre todo cuando estamos fuera de casa. A mí personalmente me encanta el de Aprilskin, el sun blind de Etude House y cualquiera de Innisfree. Son maravillosos y todos poseen factor +50 PA+++ ¡Te los recomiendo! ^^

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  7. Un post muy completo y trabajado, me has aclarado muchas cosas. No tengo fotoprotector preferido pues todos los veranos voy variando y lo que les pido es que se extienda bien y no dejen sensación grasa.

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  8. increíble lo completo que has hecho este post!!

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  9. Post completísimo!!! Hasta he cogido algún apunte! Yo desde hace un par de años uso el Photoderm de Bioderma (versión normal y con color) y estoy contentísima, pero echaré un ojo no obstante a alguno que has comentado.
    Un besazo enorme y a seguir así!!

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  10. Post que guardo para consulta hasta la posteridad. Muy completo. Muchas gracias pro toda la información!
    Un saludín!

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  11. Qué post más completo! Yo soy blanquísima de piel y siempre me preocupo de ponerme crema. Sabía algunas de las cosas que dices, pero no todas. Aun así, soy defensora absoluta de la protección solar sea cual sea tu tono de piel, y de ir por la sombra. Y ahora, gracias a ti, tengo incluso mejores argumentos ;)

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  12. Woow me ha encantado el post! Sobre todo porque había cierta info que no sabía y ahora que estoy ya tanteado comprar el spf de cara a este verano me han venido genial algunas recomendaciones para decidirme por uno u otro de mi wishlist.

    ¡Un besazo enorme preciosa!

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  13. Qué interesante!! Desde que te leo siempre uso fotoprotector en el rostro (en invierno, cuando el resto de mi cuerpo está cubierto, si no obviamente en el resto también :D).
    La verdad es que lo de que el sol es la principal razón de envejecimiento de la piel no lo sabe mucha gente.

    estás a tope con el blog Julia, me encanta!!

    Un beso :)

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  14. Que genial la entrada! es siempre un placer leerte. Yo tengo una pregunta: ¿qué opinas de los complementos orales para el sol? ¿ayudan a ponerte morena además de protegerte?

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